Indice principal del sitio Buscar en Kpe1.net Recomendar Kpe1.net a un amigo Ver el clima actual en ARGENTINA
Alberto "cape" Aranda ©www.Kpe1.net

EL REGRESO DEL DENGUE: 5.277 focos de riesgo en la ciudad de Buenos Aires

dengue
COSTANERA SUR. Sigue siendo elegida como lugar de esparcimiento por miles de porteños. Pero el informe de Defensa Civil advierte que es uno de los cinco sitios más peligrosos. (Foto: Claudio Herdener)

Son manzanas que requieren vigilancia sanitaria. Unas 545 demandan "intervención urgente". Los cinco sitios más peligrosos.

Para Buenos Aires es un viejo conocido gracias a la epidemia de fiebre amarilla de 1871 y para los porteños de la primera década del siglo 21 puede resultar una pesadilla. Para esta temporada, al igual que en el resto de la Argentina, la presencia del mosquito transmisor de la enfermedad, conocido como Aedes aegypti, ya despierta entre los capitalinos todos los temores posibles.

Con el registro nítido y reciente de unos 40.000 infectados en todo el país hasta abril de este año y la inesperada aparición de una epidemia de la enfermedad en la ciudad más poblada del país, la Dirección de Defensa Civil y la Subsecretaría de Emergencias del gobierno porteño desarrollaron una inédita investigación que indaga sobre todos los niveles de riesgo que existen en la superficie de la Capital Federal.

Según el documento, al que tuvo acceso exclusivo este diario, de las 13.300 manzanas que cubren 202 kilómetros cuadrados de la superficie porteña, hay 545, de todos los barrios, que necesitan una intervención inmediata para la erradicación del mosquito transmisor del dengue. A ellas, se suman otras 5.277, la mayor cantidad, que requieren “intervención y vigilancia”, es decir, que demandan mayores controles para evitar la proliferación del mosquito.

La cifra, entre otros datos que arroja el informe, configura el primer pantallazo total realizado por la comuna para multiplicar la prevención del dengue en Buenos Aires y evitar, de antemano, un escenario peor que el ocurrido durante el último verano, cuando la ciudad llegó a tener 231 casos confirmados de dengue, un total inédito en la historia reciente de Buenos Aires y un llamado de atención para el próximo período estival.

El estudio sobre “Espacios de peligrosidad, vulnerabilidad y riesgo de transmisión del dengue en la ciudad de Buenos Aires”, está compuesto por relevamientos que analizan todos los barrios, tipos de vivienda, árboles, plazas y zonas naturales de la superficie porteña. Allí, se identifican altos riesgos de proliferación en todos los cementerios de la ciudad, en las ocho terminales porteñas de colectivos y trenes y en dos zonas que la comuna considera críticas, debido al cruce de flujos poblacionales provenientes de todas las latitudes del país. Esos lugares son el microcentro y Plaza Flores, dos puntos neurálgicos de la ciudad donde ocurre el mayor intercambio de personas por día y una de las mayores preocupaciones veraniegas en caso de confirmarse un brote de dengue en cualquier punto del país, ya que las principales terminales de transporte de la ciudad reciben la mayor cantidad de pasajeros provenientes de los cuatro puntos cardinales y especialmente del norte, epicentro de la última epidemia de la enfermedad.

Tal como repiten las campañas de prevención, “sin agua estancada, no hay criaderos; sin ellos, no hay mosquitos, y sin mosquitos aedes no hay dengue”. Sin embargo, según el estudio, hay verdaderos riesgos de que el mosquito prolifere, aunque para que se propague la enfermedad, éste debe picar a una persona con el virus del dengue en la sangre, algo que no ha ocurrido hasta la fecha y que, según los expertos, podría suceder a mediados de enero.

El paper fue realizado por cinco expertos argentinos y extranjeros. Pero despierta polémicas, además de preocupaciones. Entre sus consideraciones establece cinco zonas verdes y espacios públicos de máximo peligro. Esas zonas son: el eje Agronomía-Chacarita (desde el cementerio hasta la estación de trenes, pasando por el Instituto Roffo, el Club Arquitectura y el Parque Los Andes); Bajo Flores (cementerio, hospital Piñero, barrio Castex, Ceamse Flores y Parque Almirante Brown), Villa Riachuelo (Parque Roca, ciudad y autódromo), Costanera Sur (reserva ecológica y ex ciudad deportiva) y Recoleta (cementerio, plaza Francia y zonas aledañas).

La identificación de esos cinco puntos despierta críticas. Para el doctor Nicolas Schweigmann, responsable del grupo de estudios de mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, se trata de “un modelo teórico que sirve para analizarlo y pensar nuevas soluciones para el futuro”. El experto discrepa con la certeza del riesgo pero valora su información. Desde 1997, es el encargado de controlar las 214 “ovitrampas” ubicadas en toda la ciudad.

“Cada una de ellas consiste en un pequeño reservorio con las condiciones de reproducción del mosquito y está instalada en el centro de un cuadrado de 950 metros por lado. Nos arrojan el comportamiento de la zona; sin embargo, hasta ahora, la presencia del mosquito es la misma desde que empezamos a estudiarlo y hemos verificado el mismo comportamiento que en los años anteriores”, advirtió.

Respecto de los cinco puntos críticos, Schweigmann aclaró: “Gracias al esfuerzo del personal de cementerios, el de Recoleta casi no tiene recipientes de agua, también hemos comprobado que en Costanera Sur la reserva no registró mosquitos, porque hay una gran biodiversidad de predadores que se los comen, mientras que en los casos de Chacarita y Flores también estuvimos trabajando para que no haya agua en los floreros”, graficó. Respecto de Lugano- Villa Riachuelo, el biólogo recordó que los espejos de agua no promueven la reproducción del mosquito, pero asumió que la cantidad de ruedas en desuso (ver recuadro) del autódromo y la presencia del depósito de autos secuestrados en Cruz y Escalada, al lado de la Villa 20, “son dos puntos de riesgo que pueden beneficiar la reproducción del mosquito”. De todo modos, advirtió que “hay muchos edificios públicos y hospitales que también deben ser limpiados a fondo, porque allí también hay riesgos”.

En abril de este año, el Ministerio de Salud porteño confirmó “que el 90% de la ciudad tiene el mosquito”. Ahora, fuentes de la comuna reconocieron que esperan que ese escenario no se repita, aunque los dos escenarios que baraja el gobierno porteño son, en primer lugar, la aparición de un brote en el conurbano bonaerense y su posterior importación a la ciudad. Y, en segundo lugar, la aparición de la enfermedad en plena ciudad.

El estudio también advierte que en barrios como Constitución y San Cristóbal el riesgo está en hoteles e inquilinatos. Respecto de villas y asentamientos, los autores de la investigación consideran que son zonas de alto riesgo. Sin embargo, Schweigmann lo consideró “muy relativo, porque es más peligrosa la acumulación en el patio de una casa o en un segundo depósito de agua que dentro de una villa”.

Todos los estudios confirman que la época de mayor proliferación del mosquito ocurre entre octubre y mayo. Es decir, que la ciudad ya atraviesa la zona de mayor riego, pero también un mejor escenario para evitar que el mosquito se transforme en pesadilla.
9:26 07/12/2009

 

ESPERANZA (SANTA FE)

Medidas para prevenir el Dengue

Habida cuenta que en el sur de la Provincia de Santa Fe se han detectado casos de dicha enfermedad, la Municipalidad de Esperanza, sugiere a la población extremar las medidas de prevención para evitar el contagio, eliminando los posibles criaderos del mosquito Aedes Aegypti, transmisor del Dengue.

La Municipalidad de Esperanza realiza el control químico del mosquito adulto en distintos canales a cielo abierto y en espacios verdes de la ciudad.

A través de la Secretaría de Servicios Públicos, ha reforzado el esquema de prevención del Dengue. En tal sentido, se vienen llevando a cabo fumigaciones, fundamentalmente contra mosquitos, incluyendo el transmisor del Dengue.

Estos trabajos se ejecutan en diferentes espacios públicos y en canales a cielo abierto de la ciudad. En concreto se trabaja en más de 60 predios, tales como el Balneario Camping Municipal, Plaza San Martín y el Parque del el Arco de la Colonización, entre otros.

Personal municipal desarrolla estas tareas entre las 04:00 y las 06:00, horario en el que se evitan molestias a vecinos lindantes y en cuanto a los productos y las dosificaciones utilizadas, no generan problemas para la salud.

Además. En los próximos días se dará inicio a una campaña de concientización con el fin de que los vecinos de la ciudad mantengan limpios sus patios y terrenos baldíos, eliminando todas aquellas situaciones que signifiquen la anidación del mosquito Aedes Aegypti, transmisor del virus que provoca la enfermedad conocida como Dengue.

Al respecto, la Municipalidad de Esperanza informa que es importante saber que, el Dengue es una enfermedad causada por un virus y que se transmite a los humanos por la picadura de mosquitos llamados Aedes Aegypti y no de persona a persona.

El referido mosquito es pequeño y oscuro; en las patas posee bandas blancas, en forma de anillos, vive en el interior de las casas, en lugares sombreados, frescos y tranquilos y vuela y pica de día.

Considerando que el Aedes Aegypti deposita sus huevos en cualquier recipiente, grande o pequeño, que contenga agua quieta y relativamente limpia, los recipientes que no sirven (latas, botellas vacías, neumáticos viejos, etc.) deben ser eliminados.

Asimismo los elementos o útiles en desuso deben ser tapados o colocados boca abajo.

Por ejemplo, tapar herméticamente los tanques de agua; eliminar el agua retenida en los portamacetas; limpiar y renovar diariamente el agua de los bebederos de animales y lavar y cambiar el agua al menos cada tres días, de los floreros.
06:33 a.m. 28/03/2009

 
UN MOSQUITO QUE JAQUEA AL SISTEMA SANITARIO ARGENTINO
El dengue avanza por Buenos Aires y avanza sin freno en el norte del país
Dos muertos en el Chaco. 17 casos confirmados y 36 en estudio en el conurbano. La cantidad oficial de infectados en el país es de 3.700, aunque los intendentes de Chaco cuentan unos 11.000 en Charata y 10.000 en Sáenz Peña.

A un ritmo sostenido, y cada vez más evidente, los casos de dengue fronteras adentro de la Argentina se multiplicaron sin freno en las últimas 24 horas. Los mismos voceros del Ministerio de Salud de la Nación que el domingo confirmaron la existencia de 2.532 enfermos, admitieron ayer que la cantidad de infectados subió a 4.147 y la cuenta mete miedo: de acuerdo con estos números, en 24 horas se registraron 1.615 casos nuevos, es decir, cada un minuto una persona es picada por el mosquito de nombre impronunciable que transmite la enfermedad, el Aedes aegypti. Anoche, Miguel Tejedor, intendente de Charata, Chaco, dio a conocer una nueva estadística: dos muertos (ver página 2).

En la provincia de Buenos Aires hay hasta el momento 17 casos confirmados y 36 sospechosos, diseminados por todo el conurbano. Pero la cifra podría incrementarse una vez que los científicos del Instituto Maistegui, ubicado en Santa Fe –a donde se envían todas las muestras de sangre de personas potencialmente enfermas de dengue–, devuelvan los resultados de los miles de estudios en curso.

Se confirmaron casos en San Pedro, San Fernando, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Lomas de Zamora, Merlo, La Plata y La Matanza. Los 36 cuadros sospechosos están repartidos entre Pergamino, San Isidro, Vicente López, Exaltación de la Cruz, Tigre, San Fernando, Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Quilmes, Lomas de Zamora, General Rodríguez, Merlo, Moreno, Azul, La Plata y La Matanza. En medio de ese contexto, el ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, puso en marcha un plan de “vigilancia epidemiológica” y solicitó a la población que extreme las medidas de prevención. Además lanzó una línea gratuita para ofrecer información certera sobre la enfermedad (0800-333-8876), que estará activa recién mañana. “Hasta el momento –dijo el funcionario, flanqueado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli– los casos confirmados corresponden a personas que viajaron a las zonas de epidemia, es decir, al norte argentino y países limítrofes.”

Habló de la tropicalización ambiental: “Estas condiciones climáticas de calor son adversas porque el mosquito no se reproduce con menos de 10 grados, pero con temperaturas templadas como las que se prevén y agua de lluvia vamos a tener mayor riesgo de dengue”, explicó.

A pesar de que la enfermedad se extiende sin límites, no se vertebró un plan general de prevención y las estrategias de fumigación en territorio bonaerense correrán por cuenta de cada municipio. Pero en el interior, sobre todo en Chaco, donde se concentra el mayor número de contagios, el escenario es todavía más dramático.

“No se puede tapar el sol con las manos. Ya lo había dicho hace un tiempo. Podemos dar las cifras que querramos, pero la realidad, tarde o temprano, se termina imponiendo. Y eso es lo que está ocurriendo ahora”, señaló Gerardo Cipolini, jefe comunal de Presidencia Sáenz Peña. En la segunda ciudad chaqueña en importancia, luego de Charata, hay 800 casos confirmados. Pero el funcionario cree que finalmente la cuenta dará más de diez mil. “Lo concreto –agregó– es que hay muchísima gente enferma, tanto en los hospitales públicos, como en las clínicas privadas. Porque el dengue es un mal democrático. Nadie se salva. No hay diferencias ni de categorías sociales ni técnicas que intervengan. Tampoco se puede hablar en desmedro de la provincia y decir que somos difusores de la enfermedad.”

A kilómetros de allí, Miguel Tejedor, intendente de la localidad de Charata, dijo que sólo en su distrito hay por lo menos once mil personas enfermas. El dato, que parece catastrófico, no es desmesurado. Los protocolos de la Organización Mundial de la Salud sobre esta enfermedad sostienen que cada un caso de dengue declarado hay en promedio cinco invisibles. Ajenas a toda estadística, personas que dicen padecer síntomas de dengue se presentan a toda hora para pedir que les realicen estudios en los precarios hospitales del norte argentino, hoy saturados como nunca.

Todavía no se habla de epidemia, pero sí de brote epidemiológico y lo que se advierte con claridad es que la gente en general está alterando sus conductas cotidianas. Porteños que en pleno otoño abandonan el reposo nocturno para salir a comprar una tableta de repelente, personas que se embadurnan de protector antes de salir a la calle, fumigadores que operan en los barrios del conurbano observados por vecinos curiosos y mucho temor expandido en la vía pública conforman un cuadro urbano prácticamente inédito (ver recuadro con testimonios). A eso hay que sumar las críticas de los especialistas que sugieren que la expansión de esta tragedia, como ocurre con muchas tragedias autóctonas, se podría haber evitado.

El ex ministro de Salud, Héctor Lombardo, dice que para eso eran fundamentales dos procedimientos. Primero fumigar todos los camiones procedentes de la frontera húmeda del norte del país, algo que dejó de hacerse en 2004 al parecer por falta de presupuesto. Segundo, aislar a los enfermos de inmediato, algo que no se hizo con los primeros casos y que se está haciendo recién ahora. “En 2000 hubo casos terribles de dengue en Bolivia y Paraguay, casi 150.000 afectados, pero como hacíamos bien la política de sanidad de frontera pudimos afrontarlo. Todos los camiones que cruzaban la frontera eran fumigados en la cabina, los motores y los guardabarros. ¿Cuánto se puede gastar en fumigación? Pero en 2004 se dejó de fumigar, a pesar de que eran momentos de superávit, con el argumento de la falta de plata”, explicó a Crítica de la Argentina el ex funcionario de la Alianza.

José Carlos Escudero, médico sanitarista y sociólogo de las universidades de Luján y La Plata, resumió: “Toda epidemia es una metáfora del funcionamiento del sistema de salud argentino estatal que está desfinanciado. Tendríamos que hablar de una red de prevención mejor que sirva para el cólera, el dengue. En materia de salud todo es ineficaz y ninguna política de prevención se aplica de manera completa”. Las consecuencias están a la vista.

ESTO ES COMO UNA GUERRA *. Si uno no sabe el tamaño de su enemigo, no sabe cómo combatirlo. Esto es como una guerra. En Argentina no se le dio la importancia necesaria a las enfermedades tropicales como el dengue, quizá porque existían otros temas considerados “más importantes”. La epidemia no es sorprendente, si bien el cambio climático hace multiplicar a estos mosquitos, en Corrientes se trató este problema hace tres años, cuando aparecieron casos de dengue importados desde Paraguay. En aquel entonces, la Comisión Consultiva del Ministerio de Salud de la provincia presentó medidas preventivas. Sin embargo, no todas se cumplieron porque había un divorcio político entre el Ejecutivo y el municipio. Ahora, tenemos una polución de Aedes aegypti en toda la Argentina y para haberla evitado, se tendría que haber contado con un programa adecuado de saneamiento ambiental, la vigilancia permanente y otorgar información a la comunidad. Todos podemos hacer algo para luchar contra el dengue, pero al pueblo se lo tiene que educar para que sea activo en las tareas de prevención. Uno cree que todos los ministerios tienen gente especializada en los temas que les corresponden, entonces no se entiende cómo puede ser que suceda esto. No es bueno encontrarse con el fuego encima sin haberlo previsto.

*Jorge Gorodner, médico y doctor en Medicina. Especialista en enfermedades tropicales.
07:01 a.m. 31/03/2009

 
Pese al descontrol del dengue, el Ministerio de Ocaña insiste en que no hay una epidemia
El titular de la Dirección de Epidemiología, Juan Carlos Bossio, aseguró en Radio 10 que "en término estricto no hay una epidemia nacional". Sin embargo, reconoció que "todos los días" se contagia gente con esa mortal enfermedad relacionada con la pobreza

El funcionario de la cartera de Salud, en diálogo con Marcelo Longobardi por Radio 10, volvió a negar la gravedad de la situación que se vive en el país en torno a la enfermedad.

"En el caso estricto no es un epidemia nacional. Lo que tenemos es un brote de dengue en casos circunscriptos del país", sostuvo.

En ese sentido, reiteró que existen diferencias en la "intensidad de la circulación" y, a su vez, distinciones en el interior de cada provincia, pero no se trata de una situación epidemiológica extendida a todo el país.

"En este año en que ha habido un masivo brote de dengue en Bolivia, nosotros hemos visto la multiplicación del virus también", intentó explicar Bossio.

De acuerdo a sus palabras, que reflejaron datos oficiales, hay "cinco provincias en las que se ha detectado la transmisión autóctona del dengue". Sin embargo, "la situación de cada una de ellas hacia su interior es diferente", señaló el funcionario.

Con respecto a la evolución que estima el Ministerio va a tener la enfermedad, Bossio manifestó que "probablemente va a ir mermando en algunas jurisdicciones", mientras que considera que hay muchas posibilidades de que aparezcan "otras" con nuevos casos.
08:20 a.m. 03/04/2009

 
TEMAS RELACIONADOS: Portada de salud
 
Comentarios:

 

 
Enviar comentario o réplica
_______________________________________
Nota importante: Por razones de seguridad, cuando el usuario postee su opinión, no la verá inmediatamente publicada, ya que previamente será vista por un editor en kpe1.net, que no tocará ni una coma de ese comentario, sólo habilitará la publicación del mismo, salvo que este incluya ofensas hacia terceros, publicidad u ofertas específicas, contenido pornográfico o que ofenda la moral de los lectores.
Muchas gracias, Alberto Aranda
 
Enviar página a un amigo
Enviar comentarios
       
 Nombre y apellido (obligatorio) 
 

Le interesa recibir información sobre otros servicios?

SI NO
 Ciudad (obligatorio)
 

Le interesa seguir recibiendo Promociones
especiales?

SI   NO  
Provincia  
  Horario p/ contacto:
 País  
  Tema:
 E-mail (obligatorio) Comentarios:
 
.
Teléfono
.
pref -  teléfono
Anterior Siguiente