Hierbas medicinales de alta cordillera

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Prólogo
          Siempre se sostuvo que la naturaleza dispone de medios poderosos para prevenir y combatir enfermedades.
          En esta presentación de kpe1 desarrollamos una investigación sobre las propiedades de las hierbas de la alta cordillera que, por efecto del lugar donde crecen, son una fuente extraordinaria de principios activos que actúan como preventivo y curativo en un amplio espectro de enfermedades.
          Desde hace miles de años el hombre utiliza las plantas medicinales de distintas formas (infusión, cocimiento, extractos, compresas, etc.) y, durante siglos, ellas fueron la única medicina conocida.
          Hoy la fitoterapia aumentó su aplicación mas de 20 veces con respecto a la década pasada y se estima que en la próxima ocupará un lugar junto a los medicamentos de síntesis química.
Vocabulario
Afrodisíaco: que aumenta el deseo y la capacidad sexual

Analgésico: que calma el dolor

Ansiolítico: que calma la ansiedad

Antiespasmódico: = espasmolítico: impide los espasmos de los órganos huecos, como el estómago, la vesícula biliar, la vejiga, el útero, el intestino.
Estos órganos se hallan recubiertos de músculos lisos o involuntarios. Cuando estos músculos se contraen violentamente producen un dolor de tipo cólico.
Las plantas antiespasmódicas actúan relajando el órgano o conducto contraído con la cual alivian el dolor cólico acompañante.

Astemia: falta o pérdida de la fuerza y energía

Carminativo: que favorece la expulsión de los gases producidos por las fermentaciones intestinales

Colagogo: facilita el vaciamiento de la vesícula biliar

Colerético: aumenta la producción de bilis en el hígado

Depurativo: que favorece la eliminación de las sustancias tóxicas que circulan por la sangre, ya sea por origen externo (contaminación química) o producidas por el propio organismo, como los residuos del metabolismos de las proteínas (ácido úrico, urea).

Emenagogo: que provoca o facilita la aparición de la menstruación, la regulariza y normaliza.

Febrífuga: que produce un descenso de la temperatura corporal.

Fluidificante: que hace que un líquido se deslice mejor, disminuye su viscosidad.

Galactógeno: favorecen la secreción de leche en las mujeres que amamantan.

Hipermenorrea: menstruación muy abundante.

Hipoglucemiante: baja la glucosa en la sangre.

Purgante: que provoca una evacuación diarreica. Tienen una acción laxante muy intensa.

Revulsivo: que aplica sobre la piel causa una irritación local y enrojecimiento tal que atrae la sangre de los órganos internos congestionados, hacia la piel.

Tonifícante: que fortalece e incrementa las funciones del organismo especialmente del sistema nervioso. A diferencia de los excitantes, los tonificantes no agotan ni sobrecargan el sistema nervioso sino que lo fortalecen.

Vulnerario que favorece la cicatrización de las heridas y la curación de las contusiones.

Infusiones: se coloca la hierba en un recipiente, se le agrega agua hirviendo. Se tapa y se la deja reposar como mínimo durante 15 minutos y se cuela.
El uso de la tapa es particularmente importante en la preparación de la infusiones de hierbas ricas en aceites volátiles, puesto que al vaporizarse los aceites, estos se condensan en la tapa y por el goteo que se produce vuelve de nuevo a la infusión. Las infusiones pueden guardarse en la heladera donde podrían conservarse durante 24 hs.

Decocción o cocimiento: Esta forma de extracción es más fuerte que la infusión y se utiliza preferentemente para las cortezas, tallos, raíces que no son tan solo más gruesas que las hojas y flores sino que también contienen una sustancia llamada lignina que es difícil de disolver en agua.
Se hierve el material triturado en una cacerola con el agua, de 10 a 20 minutos ó de acuerdo a las indicaciones especificadas. Al hervir la mezcla, se evapora cierta cantidad de agua, por lo tanto una vez colado el liquido debe añadirse tanta agua como se haya evaporado.
Se puede guardar en la heladera durante 24 hs.

Compresas: 

Técnica de aplicación de las compresas:

Las compresas se realizan de la siguiente manera:
- impregnar un pedazo de gasa o franela en una tisana, jugo, tintura u otro preparado liquido.
- aplicarlo sobre la zona de la piel afectada durante un tiempo que depende de cada planta (de 5 a 10 minutos por lo general)
- si la gasa o franela se seca, volver a impregnar. Es mejor renovar las compresas a menudo y aplicarlas varias veces diarias, a mantener la misma durante mucho tiempo. 

Indicaciones de las compresas:

Las compresas se usan como antisépticas y cicatrizantes en heridas y úlceras de la piel (agrimonia, caléndula, cola de caballo), para la belleza de la piel (harmamelis), para los ojos (manzanilla) o como analgésicas y calmantes (lúpulo, muérdago).

Fomentos: Los fomentos se aplican como las compresas, pero con el liquido a la máxima temperatura que pueda resistir la piel. Se colocan dos paños más, además del que se empapa en la infusión o decocción medicinal: uno seco por ejemplo, para proteger la piel y el otro para conservar el calor.
Se usan sobre todo en afecciones respiratorias (catarros y bronquitis), inflamaciones de la garganta y de la tráquea, cólicos (renales, hepáticos o intestinales) y dolores ciáticos. En estos casos se realizan con la misma tisana que se recomienda para uso interno, con lo cual se refuerza su acción.

Vahos: Los vahos son baños de vapor que se aplican sobre la cabeza, el tórax o incluso todo el cuerpo.

Técnicas de los vahos:

Los vahos se realizan de la siguiente forma:
- Colocan una olla de agua hirviendo que contenga las plantas a utilizar, sobre un taburete.
La olla debe ser tapada.
- El paciente se sienta en una silla y se cubre con una toalla grande ó sabana, de forma que no se escape el vapor.
- Destapar la olla progresivamente para dejar salir el vapor.
- La aplicación dura de 10 a 15 minutos hasta que deje de salir el vapor.
- Conviene acabar con una fricción de alcohol sobre la zona que ha permanecido expuesta al vapor.

Indicaciones de los vahos:

- Los vahos resultan de gran utilidad para combatir las afecciones respiratorias: sinusitis, faringitis, catarros bronquiales y bronquitis. También se hallan indicados en casos de otitis. Facilitan la eliminación del moco, gérmenes y restos celulares depositados en las mucosas respiratorias, con lo cual se acelera su proceso de regeneración

Gargarismos: Los gargarismos (gárgaras) son una forma fácil y sencilla de aplicar las plantas medicinales sobre el interior de la garganta.

Técnica de los gargarismos:

Los gargarismos se realizan de la siguiente forma:
- Tomar sin tragar un sorbo de tisana (generalmente infusión) tibia. No se deben usar líquidos muy calientes ni muy concentrados.
- Echar la cabeza hacia atrás.
- Intentar pronunciar la letra a de forma prolongada durante medio o un minuto.
- Echar el líquido de la boca: nunca se debe tragar, pues se supone que se ha contaminado con la sustancias de desecho.
- Se repite el proceso durante 5 a 10 minutos.

Indicaciones de los gargarismos:

Los gargarismos actúan sobre la mucosa que recubre el fondo de la boca, la faringe (garganta) y las amígdalas (anginas). Limpian la mucosidad, los gérmenes y los restos de células muertas y de toxinas que se depositan en esa zona en caso de irritación, de inflamación o de infección. Tienen efectos emoliente (suavizante), antiséptico y astringente (secan, desinflaman y cicatrizan). Las plantas que más se usan para gargarismos son: llantén, romero.

Enjuagues:
Los enjuagues bucales consisten en mover un sorbo de liquido (generalmente infusión o decocción) en todos los sentidos, dentro de la boca. Son muy útiles en caso de estomatitis, gingivitis, piorrea y otras afecciones bucodentales. Se realizan con las mismas plantas que los gargarismos.

Colirios:
Los colirios son líquidos empleados para tratar las afecciones de los ojos o de los párpados. Deben ser poco concentrados, no irritantes, y aplicados a temperatura tibia. Recomienda realizarlos con infusiones hechas con agua hervida previamente durante 5 minutos, o con decocciones, para conseguir una mayor esterilidad. Son muy utilizados los colirios de manzanilla.

Lavados oculares:
Los lavados oculares se realizan empapando una compresa en la decocción de una planta y dejando escurrir suavemente el líquido desde la sien hasta la nariz (de afuera hacia adentro). Al igual que ocurre con los colirios, es preferible realizar los lavados oculares con infusiones en las que se ha hervido previamente el agua, o con decocciones, con el fin de que el líquido que vaya a entrar en contacto con el ojo esté estéril.

Baño de asiento:
Para tomar un baño asiento con plantas medicinales, se preparan uno o dos litros de la decocción o infusión a utilizar (que generalmente es más concentrada que la que se utiliza para tomar), y se vierten en una bañadera, añadiendo el agua necesaria que se alcance el nivel del bajo vientre, por debajo del ombligo.
Las piernas y la parte superior del cuerpo no deben estar en contacto con el agua. Lo ideal es realizarlo en una bañera especial para baños de asiento, aunque también pueden tomarse en bidé, en una palangana ancha o sentándose en una bañera con las rodillas en alto y flexionadas. Mientras se toma el baño, hay qué friccionar suavemente el bajo vientre (anatómicamente llamado hipogástrico) con una esponja o paño de algodón.
Estos baños actúan directamente sobre la piel y mucosas externas de los órganos genitales y del ano. Resultan muy eficaces en los siguientes casos:
- Afecciones anorrectales: como las hemorroides o la fisura de ano.
- Cistitis e infecciones urinaria.
- Trastorno ginecológicos: en general, pero en especial en caso de menstruaciones dolorosas y de infecciones genitales femeninas.

Normalmente los baños de asiento se toman con el agua fría o tibia, a menos que se indique lo contrario. De esta forma se obtiene un mayor efecto tonificante. Sin embargo, existen casos en los que es preferible usar agua caliente:
- Espasmos abdominales, causados, por cólicos digestivos, cistitis o dismenorreas (regla dolorosa).
- Fisura anal: afección que se caracteriza por dolor al defecar, que en algunos casos se acompaña de la emisión de unas gotas de sangre. No se debe confundir con las hemorroides.
- La duración de un baño de asiento debe ser corta ( inferior a 3 minutos) si se realiza con agua fría, puede llegar a 10 minutos si el agua empleada está tibia o caliente.

Baños de pies (pediluvios):
Los pediluvios, o baños de pies, cuando se toman calientes, resultan muy útiles para aliviar los dolores de cabeza y para mejorar la circulación en las piernas (con hojas de ortigas, por ejemplo). Normalmente se realizan añadiendo a los 3 o 5 litros necesarios para el pediluvio, un litro de la misma infusión o decocción que se recomienda tomar por boca.

Baños de manos (maniluvios):
Los maniluvios, o baños de manos, se aplican con éxito para mejorar la circulación sanguínea en las extremidades superiores. Tienen que tomarse tibios o algo calientes. Para hacer desaparecer el eritema pernio (sabañones) y las manos frías y violáceas debidos a espasmos de la arterias, se recomiendan los maniluvios de ginkgo biloba.