CIRCUITOS TURISTICOS DE LA RIOJA

BIENVENIDOS A CHILECITO

Tanto para quienes han optado por repetir su visita a nuestra tierra, como para aquellos que lo hacen por primera vez, les agradezco y les doy la bienvenida en nombre de los riojanos.

He tratado de recolectar los datos turísticos más relevantes y ordenarlos sobre la base de un aprovechamiento integral del factor más codiciado por el turista, que es el tiempo.

 A partir de ahora, simplemente deberán predisponer sus sentidos y dejarse llevar por nuestros caminos. Habrá hecho todo lo necesario, pues lo demás, estará a cargo de la gente, el color y el paisaje que, cual páginas de un álbum natural, irán dejándose descubrir lentamente, para que se sientan satisfechos de su elección.

  Cuando ello suceda, mi objetivo se habrá cumplido.

Leopoldo José Badoul  

Visitas Guiadas. Inglés - Español
polybadoul@chilecito.net

1.       CIRCUITOS TURÍSTICOS

a.                    INTRODUCCIÓN

Chilecito es una pequeña ciudad ubicada en el centro-oeste de la provincia de La Rioja. Posee una rara combinación del magnetismo de la naturaleza y la latente actividad agroindustrial. Mezcla de la aridez de sus valles, el palpitar de sus cascadas y las legendarias manifestaciones culturales, que seducen suavemente en un clima de folklore sutil y desafiante. 

b.                    CITY TOUR

  Iniciaremos nuestro recorrido en plaza Sarmiento, desde la pirámide central, réplica de la de Mayo, pasando por el lugar donde se encuentra el Acta Fundacional de la ciudad de Chilecito, la iglesia y algunos edificios públicos. Después de pasar por terminal de ómnibus, llegaremos a la plazoleta Santa Rita, lugar histórico del que partió la expedición sanmartiniana a cargo del coronel Nicolás Dávila, con destino a Copiapó (Chile).

  A partir de allí, nos dirigiremos al Molino San Francisco, uno de los museos más interesantes de la zona. Desde aquí, tomaremos calle La Plata, una de las arterias más antiguas de la ciudad, para llegar a la bodega de mayor producción de la provincia, donde degustará excelentes vinos.

En camino hacia el centro, observando la construcción del edificio de la Municipalidad y  al final de la calle ascenderemos al Mirador del Portezuelo, para apreciar panorámicamente una vasta zona. A continuación, veremos “El Rincón”, barrio pintoresco encerrado entre las montañas.

Después de  desplazarnos hacia el sur de la ciudad, descubriremos uno de los puntos de mayor interés turístico – histórico – tecnológico del país: “El complejo Cable Carril” (Ver: 5-El Cable Carril en Datos), tendido de transporte por cable, segundo en longitud entre los más largos del mundo. Magnífica construcción de avanzada, realizado a fines del siglo XIX que cuenta con un museo.

En el cementerio descansan ilustres como Joaquín V. González, autor de Mis Montañas, Gabino Coria Peñaloza compositor del tango Caminito. En las cercanías encontramos uno de los eslabones perdidos de la cultura incaica: “La Tambería del Inca”, importante asentamiento Diaguita donde aún permanecen las bases de sus viviendas hechas con paredes de roca.

Regresamos con la alternativa de optar por otro de los tantos atractivos de Chilecito.

c.        CUESTA DE MIRANDA Y TALAMPAYA

  Partiendo en las primeras horas de la mañana, se pasa por Nonogasta y Miranda, para llegar a “La Pelea”, lugar naturalmente estratégico, donde se batieron las fuerzas de Felipe Varela y el coronel Linares. Penetramos de lleno en una de las maravillas arquitectónicas y paisajísticas más relevantes: “La Cuesta de Miranda”, cuya construcción data de principios del siglo XX, realizada concretamente a “pico y pala”. Nos situaremos a una altura de 2020 m.s.n.m. en el espectacular mirador que permite apreciar una policromía única y cautivante.

  El recorrido avanza hacia el Parque Nacional de “Talampaya”: impresionante muestra de magnificencia natural. Mezcla de suave aridez e imponente majestuosidad. Llegar aquí, es convertirse en atónito espectador de una danza, donde cóndores y farallones, abusan de la azul escenografía, para brindar una coreografía dominante y llevarnos por los infinitos caminos de la imaginación. En esta zona encontraremos reservas de flora y fauna, 

formaciones rocosas, petroglifos,  hasta abrigarnos con la indescriptible sensación de estar en íntima comunión con la naturaleza. Ver Fotos: (El Rey Mago Talampaya) ; (La Catedral Talampaya) ; (Guanchin) ; (V.de la Luna 1) 
(V. de la Luna 2)

  Nuestro regreso nos permitirá atravesar un pueblo de características singulares, tanto por su historia –ruta y posta de la expedición sanmartiniana-, cuanto  por su arquitectura, belleza natural y permanente verdor: Sañogasta, 
con su parque arbolado, manantiales de agua mineral y miradores naturales que le imprimen un sello característico.

  Este circuito ofrece, además, la posibilidad de adquirir vinos de primera calidad en su lugar de origen, Nonogasta, como el varietal, hoy conocido internacionalmente, “Torrontés Riojano”, un blanco distinguido con el Oscar como mejor del mundo. Históricamente, este pueblo adquiere realce, al ser cuna del ilustre pensador Dr. Joaquín V. González, de quien aún se conserva su casa natal. También aquí nacieron varios gobernantes y personas insignes del historial riojano, donde funcionó por un tiempo, la capital de la provincia.

  Finalmente, siempre por ruta 40, regresamos a Chilecito

a.                        NONOGASTA -  SAÑOGASTA – GUANCHÍN

Nonogasta, distante 15 kilómetros al sur de la ciudad de Chilecito Es pueblo rico en historia que entregó a la provincia y a la nación pensadores, gobernantes, poetas, siendo el Dr. Joaquín V. González, el más importante hijo de esta tierra.  Se conserva su casa natal.

  Pero no todo es pasado en este próspero pueblo, donde la actividad agro - industrial realiza uno de los aportes porcentuales más altos al Producto Bruto Provincial. Manufacturas de olivo, bodegas, curtiembres líderes en el país y el mundo, por su calidad y por su estructura, dejando en claro la trascendencia de este lugar.

  Desde Nonogasta hacia el Oeste, se encuentra un pintoresco paraje llamado Sañogasta, es parte del nutrido anecdotario de la zona. Fue por sus calles por donde pasó la expedición que, al mando del Coronel Nicolás Dávila, sirvió de apoyo a los granaderos de San Martín. Pueblo de un paisaje dotado de  especial singularidad por estar enclavado entre las montañas, surcado por callejuelas que se internan en  minifundios de nogales y variadas plantaciones. Del silencio pueblerino, surgen notas de las acequias de agua cristalina. Hay un parque de tupida arboleda y mansos nacimientos de manantiales. El verdor no está ajeno y el conjunto, cautiva de manera amable al disfrutar la pureza de su aire y la cordialidad de su gente.

Si sus expectativas están centradas en la belleza de la naturaleza virgen, a 22 kilómetros desde Sañogasta, satisfará Guanchín sus codicias de paisaje. Población asentada en una zona netamente montañosa, con un microclima que posibilita el crecimiento de todo tipo de vegetación. Surcado por ríos de montaña, rebosante de aguas transparente, que son albergues de truchas. Estar aquí, es sentir la plenitud y la pureza de la tierra con todas sus ofrendas. Este lugar es apto para realizar caminatas, cabalgatas, safaris fotográficos, pesca; extasiándonos paso a paso por la variedad de sus contrastes y la armonía de su paisaje. La diversidad de vegetación, compuesta por helechos silvestres, hierbas aromáticas, nogales, álamos, ciruelos, etc.

b.                        CAPILLAS Y RUINAS DE CAPAYÁN

Este itinerario podemos iniciarlo en un punto deslumbrante como es el “Complejo Cable Carril” (ref.: 1-City tour). Seguiremos descendiendo hacia el este por una corta cuesta  de envolventes coloridos, a cuyo pie encontraremos la localidad de “San Miguel”. Continuando nuestro curso, llegaremos al “Templo del Niño”, asombrosa muestra de artesanía de imágenes.

A pocos kilómetros nos situaremos en “Anguinán”, lugar del asentamiento originario de Chilecito, de claro carácter agrícola donde el cultivo principal es el viñedo. Cuenta con una 

antigua capilla colonial,  cuyos espléndidos portales, se destacan por la originalidad de sus bisagras. También se ofrecen en este pueblo, productos regionales realizados mediante la más legítima manera artesanal, -dulces, vino patero, aceitunas -.

Al proseguir, ingresamos de lleno a la zona netamente rural, formada por “Las Parcelas”, contactándonos directamente con el cultivo a escala del principal fruto del valle que es la vid. El camino que une estos pequeños distritos se denomina “Ruta de la Producción”, y nos lleva hacia un pueblo místico y tradicionalista: “Malligasta”. En esta localidad se venera a “San Nicolás” y al “Niño Alcalde”, donde dos veces al año se realiza una de las más fervientes peregrinaciones de la provincia, al evocar de manera categórica, los lazos religiosos conseguidos entre aborígenes y colonizadores. En un lugar vecino, Tilimuqui, se encuentra la bandera utilizada por el caudillo Felipe Varela.

Nuestro trayecto nos permitirá acceder a “Los Sarmientos”, poblado adonde se asienta la capilla colonial más antigua de toda la región, con un exclusivo pórtico que fuera tallado a mano por los indígenas. Esta capilla de “Santa Clara”, data del siglo XVII.

A partir de aquí, por ruta 40 hacia el norte, San Nicolás, pueblo donde los  nativos, dejaron un legado que para entenderlo, es necesario usar la imaginación: un gran círculo de piedras de distinto color, que podría interpretarse como  reloj,  calendario o  altar.

También aquí, la incidencia religiosa colonial nos sorprenderá en una capilla con altar laminado en oro, de excepcional belleza. Además de las capillas mencionadas, existen otras en los diversos distritos, de igual relevancia como en La Puntilla, Nonogasta, Vichigasta..

Finalmente, accederemos a las “Ruinas de Capayán”, último eslabón del proceso que comenzó en las entrañas del Famatina, con la extracción del oro.

Por ruta 40, regresamos a Chilecito o por opción, hacia Famatina.

a                CORREDOR MINERO: SANTA FLORENTINA

Para quienes hayan visitado la estación N°1 del Cable Carril, en Chilecito, este circuito servirá de complemento para tener una idea de la importancia de esa obra, camino al distrito de Santa Florentina, realizaremos un pequeño desvío para encontrarnos con las lo que fueran los “Hornos de Fundición de Oro”. Observaremos túneles, caseríos, chimenea y una prolongación del cableado proveniente de la Estación N° 2.

Retomando el camino principal, transitaremos por una pequeña cuesta, desde la que inesperadamente nos asombrará con un valle visto de lo alto, un paisaje natural con todos los condimentos necesarios para resumir la belleza de la vista que nos espera más adelante.

 Atravesaremos Las Talas –una pequeña población- y nos encaminaremos a la “Estación N° 2”. Una vez allí, investigaremos de cerca uno de los corazones del Cable Carril: la primera de sus calderas, mantenida en buen estado, que data de fines del siglo XIX. El paisaje es privilegiado.

A esta altura, todo lo conocido es pasado, pues una compleja combinación de naturaleza, color, tecnología e historia, nos sorprenderá de una manera inenarrable. Desde este punto, nuestro panorama  hacia el poniente es  todo un valle colorido, y mirando hacia el naciente, se distingue la ciudad de Chilecito con total claridad, divididos norte y sur, por el tendido del Cable Carril.

Retomamos el camino principal, para continuar en suave trepada hacia una región de puestos, arboledas, ríos y lugares aptos para acampar en íntimo contacto con lo natural.

Podemos luego optar por regresar o pasar el resto del día en un camping.

b.                        FAMATINA

Se inicia este circuito, en las “Ruinas de Capayán” (ref. : 4-Capillas y  Ruinas). Al atravesar el río Capayán, por un camino sinuoso y ya en el departamento vecino, comienza a divisarse 

desde lo alto, un particular paisaje de montañas, ríos y sembradíos de frutales, pasturas, vides; con asentadas diferencias en pocos kilómetros: desde el verdor de Plaza vieja, al ocre y gris de Carrizal, contrastando con el colorado y azul de los cerros y el verde de los cultivos, custodiados por alamedas centinelas en todos los rincones.

En la capilla de Plaza Nueva –Famatina, cabecera departamento homónimo- se rinde culto a San Pedro. Encontraremos aquí una de las imágenes más impresionantes: el “Cristo Articulado”, traída en un largo periplo por los colonizadores. Pueblos de expresiones religiosas, donde año tras año se realizan procesiones de varios kilómetros, marcadas por la emotividad, en honor de una pequeñísima imagen del niño Jesús, denominado aquí “Niño de Gualco”, que fuera encontrada hace más de un siglo en un establo cercano al río de Gualco.

También descubriremos un artesano modelador de arcilla, admirable por sus trabajos relativos a tradiciones y leyendas, Vg. “La Salamanca”.

No deja de ser una tentación, adquirir nueces, vino patero y regionales desde la fuente más directa.

Ofrece también esta localidad, amplias posibilidades para los amantes del turismo de aventura, parapentismo, doble tracción, cabalgatas; con lugares privilegiados para realizar este tipo de actividades.

a.                        CUEVA DEL CHACHO – LOS  COLORADOS
Esta visita nos permitirá tomar diversas dimensiones de lo que el paisaje riojano puede ofrecer. Por ruta 74, a 90 Km de Chilecito, tomaremos un camino alternativo para internarnos en la falda oriental del cerro Velasco. Un lugar prácticamente desconocido, donde los habitantes del lugar, dejaran su testimonio tallado en roca. Los petroglifos, diseminados por los cerros, despertarán nuestra curiosidad y permitirán, de alguna manera, imaginar las características culturales de los habitantes locales de varios siglos.

 Después de haber retomado la ruta principal, nos encontraremos con Los Colorados, formación montañosa de sensacional colorido, donde predomina el rojo –de ahí su nombre- pero enmarcados estos cerros, por los extremos de las prominencias que van a conformar el valle Antinaco – Los Colorados: el Famatina y el Velasco. Nos adentraremos en estas formaciones, para conocer un puente formado naturalmente. Al dar rienda suelta a nuestra creatividad, encontraremos formas especiales en las siluetas montañosas.

Completando este paseo por las diferentes etapas históricas de la zona, nos emplazamos en el territorio que fuera escondite de uno de los caudillos más trascendentes de nuestra historia: “La Cueva del Chacho”.

De tal manera, en este circuito, habremos apreciado formaciones geológicas, indagado petroglifos de comunidades primitivas  y conocido parte de la ruta crucial a la hora de apreciar la vieja antinomia entre unitarios y federales.

b.                        LA COSTA RIOJANA

Desde Chilecito, hacia el norte, saliendo en horas de la mañana, visitaremos el balneario Andolucas. Situado en el departamento San Blas de los Sauces, cuyo límite norte es la provincia de Catamarca, este balneario cuenta con una espectacular cascada, inserta dentro del río Los sauces.

Nuestra ruta continúa atravesando una seguidilla de pueblos pintorescos hasta Alpasinche. Bordeando la punta del Velasco, aparecemos en la falda occidental del mismo. Bañado de los pantanos, se muestra ante nosotros como la prueba increíble de la lucha entre el hombre y el desierto. Plantaciones de olivo, jojoba, frutales, ponen el contraste verde a la aridez del llano.

Nuestra primer visita es Aimogasta, población de perfil netamente olivarero. Allí encontramos “el olivo cuatricentenario”, que se salvara de la tala ordenada por el rey Carlos III de España, por considerar a la zona, fuerte competencia en la producción olivarera. Así en este valle, se producen aceitunas que compiten en calidad, con las mejores del mundo.

Dejando Aimogasta, nos internamos en la zona montañosa a Santa Cruz. Nos sorprende un castillo realizado artesanalmente. En San Pedro localizamos construcciones de piedra tallada, abundante vegetación y productores de vino patero cocido.

Retomamos la ruta principal, pasando por Anjullón, para encontrarnos con Anillaco, pueblo natal del ex presidente argentino Carlos Menem. “Aguada del alto del cielo”, significado de Anillaco, pueblo de policrómico paisaje.

A pocos kilómetros, un lugar de veneración religiosa: El Señor de la Peña. Una gran roca, al pie de luna montaña, que vista desde un lado, tiene forma de perfil humano, la cara de Cristo para el pueblo creyente.

Ya internados en la costa del Velasco, comenzamos a apreciar una seguidilla de pueblitos de montaña, cada uno con su particularidad. Entre ellos está Chuquis, cuna del Presbítero Pedro Ignacio de Castro barros, quien fue diputado por las provincias de Córdoba, La Rioja y Tucumán en el congreso que en 1816 declaró la independencia Argentina.

Después de atravesar la pintoresca Cuesta de Huaco, llegamos a Sanagasta, cabecera del departamento homónimo. En este lugar de especial disposición geográfica, se encuentran variados campings entre cerritos de colorido inusual.

Continuando nuestro trayecto, ubicamos el espejo de agua más gratificante. En el Dique los Sauces, se practican deportes náuticos y en sus riberas, encontramos bares y clubes.

Traspasando un túnel, se llega a La Quebrada, zona residencial de la ciudad Capital de La Rioja. Aquí se encuentra un antiguo fuerte español de fines del siglo XVI: Las Padercitas.

Finalmente, llegamos a la Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja, fundada el 20 de mayo de 1591 por don Juan Ramírez de Velasco. Ciudad rica en historia, con importantes museos, luna impactante catedral, la iglesia de Santo Domingo (s.XVI), entre muchos atractivos turísticos más por los que es conocida la popular “ciudad de los naranjos”.

1. Nuestra Gastronomía:

“La Rioja En Sabores”

Principalmente se destacan las comidas “de olla”, sabores fuertes, aromáticos, con profundos y variados ingredientes, sin ser ajenas a las del resto del noroeste argentino, aunque cada zona, les imprima su particularidad.

 Así tenemos el locro que puede ser de dos variedades. Es esta, una comida 
que está compuesta por granos de distinta clase, destacándose el maíz ó el trigo. En ambos casos, su cocción va acompañada con porotos, carne vacuna u otra,
panceta, chorizo colorado, zapallo, cebolla y se sirve con una especie de salsa
basada en grasa o aceite, pimentón, azafrán y otros condimentos.

Otra comida que resalta la particular cocina riojana, es la humita en chala
Se trata de zapallo rallado, choclo rallado, todo condimentado y envuelto en la
chala del choclo y luego hervido en caldo. 
Su preparación es de artesanal laboriosidad.

No quedan ajenas al arte culinario local, las famosas “empanadas riojanas”,
pequeño pastel relleno de carne, papas, cebolla, cebolla verde, pimentón, comino 
y algunos otros elementos que hacen al secreto de cada preparación. 
Pueden ser fritas o al horno, en algunos casos, con pasas o aceitunas.

  También nuestra singular geografía, permite la cría del ganado caprino,
consiguiéndose, no lejos de Chilecito, cabritos de buena calidad. 
Se abre así, al paladar del turista, un amplio abanico de posibilidades. 
Desde el tradicional “cabrito asado” a la famosa “chanfaina” –especie de guiso a base de menudos de cabrito-; pasando por el estofado “charque o charqui” y 
otras recetas que hacen al tradicional menú lugareño. 
Otro plato de excepcional sabor, es la “buseca”, cuyos ingredientes son la panza 
del cabrito y sus entrañas. Existen numerosos puestos que aprovechan la leche de cabra para producir “quesos” y “quesillos”, ideales para acompañar el mate de la tarde con hierbas aromáticas –poleo, inca yuyo, yerba larca, etc- con un buen pan casero con “chicharrones”, “tortilla a las brasas”, “tortilla al rescoldo” o “raspaditas”.Nuestra amplia tradición alimentaria, esconde recetas de la más variada gama y 
los más diversos orígenes, siendo popular el asado, la parrillada, la cabeza 
guateada o enterrada, el puchero, las pastas, el cerdo, las cazuelas, el frangollo 
de trigo y otras.Aunque en la actualidad, hayan cambiado mucho los hábitos alimentarios, ya 
sea por la costumbre o por la poca disponibilidad de tiempo, existen muchas 
comidas tradicionales, que hasta no hace mucho, eran frecuentes. 
  La gran mayoría de ellas, era basándose en ingredientes locales, que se 
conseguían en la huerta de la propia casa. Así como ejemplo está el “mote”, 
similar al locro, pero el maíz es pelado con ceniza, grano por grano; el “zanco refregado”, pequeñas bolitas de harina y salmuera, que luego adquieren una consistencia de puré o zanco, acompañado por una salsa de charqui trozado, 
bien condimentada. Era muy popular la “ropa vieja” hecha a partir de los 
ingredientes del puchero, todos bien trozados y servidos como ensalada. 
De estas costumbres quedaron también, bebidas como la “añapa”, la “aloja”, la “chicha”, todas ellas, de indiscutible raíz aborigen. Aún se consigue legítimo vino patero, grapa, anisado, aguardiente, bebidas espirituosas, hechas con diversos procedimientos de fermentación y destilación del mosto de la uva.  Existe una gran influencia española e italiana, pero al confluir factores como 
una importante cantidad de descendientes de árabes y la existencia de materias 
primas necesarias, los “niños envueltos en hojas de parra”, el “kebbe o keppi” y otras comidas orientales forman parte importante del hábito culinario local. Los sabores, la diversidad de suelos y cultivos y las recetas ancestrales, han dejado una huella en nuestras costumbres. Es así, como esta rara amalgama, adquiere carácter en los llamados productos regionales. Serán nuestra delicia, nueces, pasas de uva, pasas de higo, dulces de zapallo, callota, membrillo,
pelones, orejones, fruta de estación como uva en fresco, durazno, melón, sandía. También los artesanos dan origen a distintos bombones de nuez, higo y otros, empanadillas dulces –de cayota o pelón-, alfajores, roscas dulces. 
De la vieja cocina, rescatamos postres como la mazamorra, el arrope, “zambumba” y tabletas. Pero donde toma dimensión el aroma de nuestra tierra, se agiganta y dimensiona, es en el vino. Producto de la fruta de la vid, que en este suelo, encontró el 
perfecto asidero para multiplicarse en cantidad y calidad. De allí a los famosos varietales frutados, caso del “torrontés riojano”, queda un solo paso: saborearlos y disfrutarlos. Es muy posible que, para paladear algunas de estas deliciosas comidas, el turista deba recorrer algunos lugares, pero cuando lo logre, comprenderá el espíritu del paisaje, hecho aroma y sabores. No deja de ser una excelente opción, pasar revista a nuestros restaurantes, 
que, además de ofrecer comidas típicas, poseen una vasta carta de especialidades, como pastas caseras, omelettes, lomo con variadas guarniciones, minutas y cantidad de pizzerías, lomiterías, confiterías y cafés.La elección, puede ser también, comer un tradicional asado a orillas de un río, en un camping o cerca de la montaña, donde el individual sabor lo pondrá el aroma a yuyos, el paisaje y la brisa riojana, en compañía siempre, de exclusivos vinos y la amabilidad de nuestra gente.
1. GLOSARIO
Añapa, aloja, chicha: bebidas elaboradas con algarroba molida fermentada.
Api zapallo: pasta de zapallo, queso, cebolla, ají y condimentos.Arrope: mosto cocido y espeso, dulce, que se obtiene de la tuna, la algarroba o la uva.Buseca: guisado cuyos ingredientes son porotos, mondongo, ají y condimentos. Chanfaina: guisado de vísceras picados.Charque o charqui: tajada de algunas carnes, frutas o legumbres, secadas al sol. Chicharrón: residuo muy frito de las pellas del cerdo, después de haberse derretido la grasa. Carne requemada.
Chuño: fécula de maíz.Cocho: harina tostada de trigo.
Empanadas: pastel aplastado y pequeño, que se hace doblando la masa sobre si misma, para cubrir con ella el relleno. 
Frangollo: trigo machacado y molido. Revoltijo. Locro. Humita en chala: pasta hecha de maíz tierno rallado, mezclado con ají u otros condimentos, que se divide y envuelve en hojas de mazorca, se cuece y se tuesta después al rescoldo.Locro: guisado de carne con choclos o zapallos, papas, ají, maíz y porotos.Mashaco: producto derivado de la harina de algarroba amasada y horneada.
Mazamorra: alimento dulce que se hace de maíz blanco hervido, que frío se endulza con arrope o azúcar.Orejones: pedazo de durazno, secado al aire o al sol.
Patay : pasta seca que se hace del fruto del algarrobo.Pelon: durazno secado, con carozo.Quesillos: queso de cabra, hecho en lonjas.Sandunga: comida espesa a partir de harina, arrope. Shuningo: comida regional que se hace de la algarroba.
Torrontés riojano: varietal de uva, a partir de la cual, se produce el vino que 
lleva este nombre.Tuna: cacto. Su fruto 
Zambumba: postre cuyos ingredientes son agua, harina y leche. 
Se colorea y endulza con arrope.
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