top top top
Indice principal del sitio Buscar en Kpe1.net Recomendar Kpe1.net a un amigo Ver el clima actual en ARGENTINA
Alberto "cape" Aranda ©www.Kpe1.net
Valparaíso 8 p.m
Autor: Ricardo Nanjari
País: Chile

La anciana miraba en silencio las grises fotos del puerto, mientras recordaba con nostalgia aquella noche en que el marinero entró al bar de la calle Cochrane, donde ella siendo muy joven, solía pasar sus momentos de soledad.
El vino circulaba por las mesas creando una atmósfera de excitación. Las gorras blancas de los marineros contrastaban con las melenas negras y opacas de las mujeres, que se acercaban buscando compañía.
La mesa donde ella se encontraba, tenía un hermoso mantel de cuadros rojos con negro, con algunos toques azulados, que el tiempo había desteñido.
Las sillas de madera con asientos de cordel, tenían una que otra quemadura de cigarro y los residuos de algún “picadillo”, que un borracho había derramado, tras tomarse algunos “navegados” antes de partir al piso superior.
“La joya del pacífico” sonaba junto a cumbias y otros ritmos caribeños.
Un mural de un desconocido pintor lucía las manchas del tiempo y otras que podían ser fruto de una gran pelea.
La mujer recordaba ese oscuro bar con cariño.
Fue precisamente en esa mesa con ese mantel, donde conoció al apuesto marinero que la invitó a bailar.
Lo hicieron durante horas, bailando cumbias, valses peruanos y tangos.
Ella estaba cómoda en los brazos de ese francés, girando mareada por el alcohol, el humo y el sudor del trasnoche.
Dejaron que el lenguaje del tacto se apoderara de ellos y los hiciera olvidar su profunda soledad.
Antes de que ella tomara conciencia, ya estaban haciendo el amor, revolcándose en el piso de arriba, en una oscura y sucia pieza. Haciendo el amor, si es que se puede llamar así, con la mayor locura que el encuentro de dos soledades podía aceptar.
La cama de bronce acompañaba con sus propios quejidos, aquellos otros quejidos de placer o tal vez de dolor, que los amantes dejaban escapar.
Era un desborde de ansiedades y una catarsis de emociones.
La madrugada los sorprendió en frenética actividad y luego la mañana con su silencio y tras ello la tarde con las campanadas de una iglesia cercana.
Hasta que él le señaló con un gesto de tristeza que debía partir.
Su barco zarpaba a las 8 pm. Se miraron silenciosamente, él le regaló unas fotos del puerto y salió de la pieza.
Bajó las escaleras y abandonó el bar. Caminó con la mirada perdida, jugando con su gorra y silbando una antigua canción francesa.
Ella volvió a la mesa de los cuadros rojos y permaneció sentada, por algunas horas, por algunos días, por algunos años.
La anciana se distrajo con un gato negro que saltó sobre la ventana.
Lentamente, el sol comenzaba a aparecer entre los cerros. Con delicadeza, tomó las fotos que el marino un día le dejó, las guardó junto a los trozos del antiguo mantel con cuadros que aún conservaba y siguió allí sentada, en su silla con asiento de cordel, esperando
.

Los que leyeron esta nota también les intereso estos temas: Escritos de vida ||| Nueva forma de juventud ||| Hay paltas en el jardín
Bookmark and Share

 

TEMAS DE SALUD: Memoria selectiva | Comer mal es peor que fumar
 
Comentarios:

 

Enviar comentario o réplica
_______________________________________
Nota importante: Por razones de seguridad, cuando el usuario postee su opinión, no la verá inmediatamente publicada, ya que previamente será vista por un editor en kpe1.net, que no tocará ni una coma de ese comentario, sólo habilitará la publicación del mismo, salvo que este incluya ofensas hacia terceros, publicidad u ofertas específicas, contenido pornográfico o que ofenda la moral de los lectores.
Muchas gracias, Alberto Aranda
 
Enviar página a un amigo
Enviar comentarios
       
 Nombre
 

Le interesa recibir información sobre otros servicios?

SI NO
 Ciudad
 

Le interesa seguir recibiendo Promociones
especiales?

SI   NO  
Provincia  
  Horario p/ contacto:
 País  
  Tema:
 E-mail (obligatorio) Comentarios:
 
.
Teléfono
.
pref -  teléfono